Hay momentos en los que uno mira un par de divisas y descubre que detrás de un precio hay mucho más que dos monedas enfrentadas. Eso es justo lo que está ocurriendo ahora con el USDCAD. Canadá ha respondido a los aranceles de Washington y la guerra comercial vuelve a plantear una pregunta que va mucho más allá del dólar canadiense: ¿hasta qué punto una nueva escalada en las tensiones comerciales podría terminar afectando también a Wall Street?
Canadá ha contestado a los aranceles estadounidenses con gravámenes sobre unos 20.000 millones de dólares en productos de EE.UU., junto con medidas de apoyo para empresas y trabajadores. El problema no es solo el importe en juego. Estados Unidos y Canadá mantienen cadenas de suministro profundamente integradas, y cualquier nueva barrera comercial puede trasladarse a los costes, a los márgenes empresariales y a las expectativas de crecimiento.
Aquí es donde el USDCAD se vuelve interesante.
Un rango amplio que sigue vigente desde 2024
Desde 2024, el par se mueve dentro de un rango amplio comprendido entre 1,34185 y 1,42476 dólares canadienses por dólar estadounidense. Con el precio actual cerca de 1,38830, se mantiene en la zona media del rango y, por ahora, sin una ruptura estructural.
En el corto plazo, sin embargo, el precio ha comenzado a recuperarse. El RSI está saliendo de terreno de sobreventa y el MACD muestra una tímida mejora en el momentum. Pero las medias móviles mantienen una tendencia claramente bajista, por lo que todavía no hay confirmación de un cambio de tendencia.
Técnicamente, por tanto, esto podría describirse como una recuperación dentro de una estructura todavía bajista. La zona de 1,40 será una primera referencia, mientras que 1,42476 representa la parte alta del rango. A la baja, 1,34185 sigue siendo el soporte estructural.
El petróleo, el otro gran protagonista
Pero el USDCAD no se mueve en solitario. Hay otro protagonista fundamental: el petróleo.
El WTI se ha visto fuertemente influido por la guerra entre Estados Unidos e Irán. La prima geopolítica impulsó los precios al alza, pero las expectativas de una desescalada provocaron después una fuerte corrección. El crudo cotiza ahora en torno a los 81,29 dólares y, aunque mantiene una tendencia correctiva, las últimas sesiones han ido construyendo un movimiento lateral.
Esto es relevante para el dólar canadiense. Canadá es uno de los principales proveedores de petróleo de Estados Unidos, y la evolución del crudo influye de manera significativa en su divisa. Unos precios del petróleo fuertes pueden respaldar al CAD y limitar el avance del USDCAD; otra corrección en el crudo podría eliminar parte de ese soporte.
La guerra comercial añade una segunda fuerza
Pero ahora existe una segunda fuerza en juego: la guerra comercial.
Si los aranceles deterioran las expectativas de la economía canadiense al mismo tiempo que el petróleo pierde fuerza, ambos factores podrían presionar al CAD. En ese escenario, el USDCAD tendría argumentos para seguir recuperándose.
La conexión con el S&P 500 tampoco es mecánica. Un USDCAD al alza no significa necesariamente que Wall Street vaya a caer. Ambos mercados pueden estar reaccionando al mismo factor: un aumento del riesgo percibido.
Los aranceles pueden elevar los costes, reducir los márgenes y afectar a los beneficios empresariales. También pueden alimentar la inflación y limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal. Y si la incertidumbre aumenta, el apetito por los activos de riesgo puede deteriorarse.
El problema es que el S&P 500 entra en este escenario cerca de máximos históricos y con poco margen para la decepción. La última encuesta de Reuters sitúa al índice en torno a los 7.900 puntos hacia finales de 2026, aproximadamente un 3% por encima de los niveles actuales, respaldado por el crecimiento de los beneficios y el optimismo en torno a la inteligencia artificial.
Tres mercados que conviene mirar juntos
Por eso, personalmente, creo que merece la pena vigilar los tres mercados de forma conjunta.
El petróleo habla de inflación, energía y crecimiento. El USDCAD refleja la combinación entre el dólar, el CAD, el comercio y las materias primas. Y el S&P 500 muestra cuánto riesgo está dispuesto a asumir Wall Street.
Por ahora, el gráfico del USDCAD invita a la cautela. El RSI se está recuperando, el MACD empieza a mejorar y el precio rebota, pero las medias móviles siguen siendo bajistas. Todavía no hay confirmación de un cambio de tendencia.
La señal sería mucho más relevante si el par rompe por encima de 1,40, se acerca a 1,42476 y las medias móviles empiezan a girar al alza. Hasta que eso ocurra, estamos ante una recuperación dentro de un rango.
La pregunta que realmente importa
Y aquí, en mi opinión, está la pregunta realmente interesante: ¿qué está descontando el USDCAD que Wall Street todavía no ha incorporado a sus precios?
Porque si el dólar canadiense sigue debilitándose mientras las tensiones comerciales aumentan y el petróleo pierde fuerza, el USDCAD podría estar anticipando un deterioro de las expectativas económicas que todavía no está plenamente reflejado en el S&P 500.
Con el índice cerca de máximos históricos y los estrategas esperando solo otro 3% de subida hacia final de año, quizá también valga la pena mirar al mercado de divisas para entender cuánto margen de error le queda todavía a Wall Street.


