Las acciones de Moderna (NASDAQ: MRNA) registraron su mayor avance en la historia de la compañía, con una subida del 177% durante la sesión del miércoles, cerrando en 174,38 dólares, después de anunciar resultados positivos de la fase 3 de su vacuna personalizada contra el cáncer. Este movimiento representa un punto de inflexión tanto para la empresa como para la tecnología del ARN mensajero (ARNm), que da un paso decisivo más allá de las vacunas contra enfermedades infecciosas.
Desde los máximos de 85,50 dólares registrados en julio, Moderna había entrado en una fuerte corrección que llevó al valor por debajo de los 65 dólares, con un Punto de Control (POC) situado alrededor de los 46,35 dólares, nivel donde se concentró gran parte del volumen de negociación durante la caída.
La sesión de ayer cambió por completo el panorama técnico. El valor abrió con un enorme gap alcista en 114,43 dólares, impulsado por el anuncio clínico, y las compras continuaron durante toda la sesión hasta alcanzar un máximo intradía de 176,61 dólares, para cerrar ligeramente por debajo, en 174,38 dólares. El hueco de apertura provocó una ruptura prácticamente vertical de todos los niveles de resistencia relevantes, acompañada de un volumen extraordinario y una volatilidad sin precedentes en la compañía.
El catalizador: éxito de la vacuna personalizada contra el melanoma
El catalizador fue el éxito de intismeran autogene, la vacuna personalizada desarrollada junto con Merck. El tratamiento, diseñado en función de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente, demostró en la fase 3 una reducción estadísticamente significativa del riesgo de recurrencia y propagación del melanoma cuando se administra junto con Keytruda.
Más allá del impacto inmediato en el precio de la acción, el mercado interpreta estos resultados como la primera gran validación comercial de la plataforma de ARNm en oncología. Si la aprobación regulatoria confirma estos resultados, Moderna dejaría de depender principalmente de su negocio de la vacuna contra el COVID-19 y entraría en uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento del sector biotecnológico: los tratamientos personalizados contra el cáncer.
Perspectiva técnica
Desde una perspectiva técnica, el enorme gap alcista convierte la zona entre 114 y 120 dólares en el primer soporte a corto plazo, mientras que la continuidad del movimiento dependerá de la capacidad del valor para consolidar este nuevo rango tras un repunte histórico en una sola sesión.


