La confianza del consumidor estadounidense cayó en septiembre hasta los 81,9 puntos, su nivel más bajo desde 2014 y muy por debajo de la previsión de 89 puntos, según los datos del Conference Board publicados el martes. El índice de expectativas a seis meses se hundió hasta 63,6, por debajo del umbral de 80 que la institución vincula con una recesión durante el año siguiente. El indicador de situación actual retrocedió hasta 109,3, con valoraciones de las condiciones empresariales en terreno negativo por primera vez desde septiembre de 2024.
Los datos de ofertas de empleo de agosto (JOLTS), publicados el mismo día, sorprendieron al alza, con 7,227 millones frente a los 7,20 millones esperados. El deterioro, por tanto, se concentra en la percepción del consumidor —gasolina, precios, empleo futuro— más que en las cifras concretas del mercado laboral. El consumo discrecional suele ser el primero en notar este tipo de shock de confianza, lo que refuerza la apuesta de que la Reserva Federal mantendrá su ciclo de recortes de tipos. El dólar reaccionó con una debilidad generalizada, con el índice DXY cerca de los 97,75 puntos.
El cierre de gobierno, el riesgo que domina la semana
El factor más determinante para los próximos días no es solo el dato de confianza, sino el riesgo de un cierre de la Administración estadounidense, con el presupuesto federal expirando este mismo martes. Si republicanos y demócratas no logran un acuerdo, el informe de empleo (nóminas no agrícolas) previsto para el viernes podría retrasarse, tal y como ha ocurrido con las publicaciones de empleo durante cierres anteriores. Un cierre prolongado dejaría al mercado sin su referencia habitual de empleo, un escenario que suele favorecer al oro como activo refugio y mantiene al dólar bajo presión.
Divisas: el euro busca un suelo tras una sobreventa extrema
El euro cotiza en torno a 1,13465 dólares, cerca de su mínimo reciente de 1,13110. Las medias móviles muestran indecisión, con la media de 50 sesiones por encima de la de 100, aunque sin que la estructura de largo plazo confirme un giro alcista. El RSI se sitúa en niveles de sobreventa extrema, en el 24,42%, y el MACD mantiene un sesgo negativo aunque con una corrección al alza. Esta combinación de indicadores sugiere un agotamiento del impulso vendedor de corto plazo, con margen para un rebote técnico hacia la zona de 1,13-1,14.
Oro: el refugio se mantiene firme
El oro cotiza en torno a los 4.195 dólares, con el punto de control del perfil de volumen en 4.093,05 dólares. El RSI se sitúa en territorio medio (41,24%) y el MACD mantiene un sesgo bajista en una fase correctiva, con las medias móviles de 50 y 100 sesiones comprimiéndose, aunque la media de 200 sesiones permanece alejada.
El soporte inmediato se ubica en 3.942,25 dólares, con un segundo nivel en 3.886,25 dólares. Al alza, la resistencia se sitúa en 4.696,88 dólares, seguida de 4.891,03 dólares, con los máximos históricos en 5.597,81 dólares como referencia de largo plazo.
Perspectivas
El mercado ya no solo se pregunta si el informe de empleo confirmará el deterioro de la confianza, sino si llegará a publicarse en la fecha prevista. Un cierre de gobierno prolongado dejaría a los inversores dependiendo de datos secundarios, un escenario que favorecería al oro y mantendría al dólar bajo presión, con el euro en condiciones técnicas de rebotar desde su zona de sobreventa. Si se evita el cierre y las nóminas se publican con normalidad, una lectura débil reforzaría el argumento de recortes de tipos por parte de la Fed, mientras que una sorpresa al alza podría desencadenar un rebote técnico del dólar y empujar al euro de vuelta hacia el soporte de 1,13110 dólares.


