El Nasdaq 100 ha superado esta semana su anterior máximo histórico de 30.782,32 puntos, marcado el 30 de junio, tras romper ese nivel durante las dos últimas sesiones y alcanzar los 30.799,32 puntos, en un movimiento que confirma la fortaleza del rally tecnológico de los últimos meses y coloca al índice en terreno desconocido.
El movimiento se produce en un contexto de apetito por el riesgo sostenido en Wall Street, respaldado por la resiliencia de los resultados empresariales del sector tecnológico y por las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá un tono acomodaticio tras la subida de tipos del 16 de septiembre, con la atención puesta ahora en el dato de PCE que se publicará este viernes.
Lectura técnica: sobrecompra que no descarrila el impulso alcista
El RSI se sitúa en 68,94, en zona de sobrecompra, lo que advierte de que el movimiento podría necesitar un periodo de consolidación o una corrección técnica menor antes de continuar. Sin embargo, el MACD refuerza la lectura alcista, con el histograma ya en territorio positivo y en proceso de recuperación, lo que sugiere que el impulso subyacente sigue siendo constructivo a pesar del nivel de sobrecompra del oscilador.
Con la ruptura de los máximos históricos, el foco se desplaza ahora hacia los niveles de soporte que ha dejado atrás el precio. La primera línea de contención se encuentra en los 30.263 puntos, seguida de los 29.965 puntos, niveles que actuaron como resistencia antes de la ruptura y que ahora sirven como soporte técnico inmediato. Más abajo, el soporte clave se localiza en la zona del punto de control del perfil de volumen, en torno a los 29.288,02 puntos, un nivel donde históricamente se ha concentrado la mayor actividad de negociación y que actuaría como colchón en caso de una corrección más profunda. Por debajo de ese nivel, el soporte de rango se sitúa en los 28.864,57 puntos, la última barrera técnica antes de un cambio de sesgo más significativo.
Perspectivas
Mientras el índice se mantenga por encima de la zona de 30.263-29.965 puntos, la estructura seguirá siendo alcista, y la ruptura de los máximos históricos podría interpretarse como una confirmación de la tendencia en lugar de un techo agotado. La sobrecompra del RSI invita a la cautela ante posibles toma de beneficios a corto plazo, pero solo la pérdida de la zona del punto de control (29.288 puntos) pondría en duda la validez de la ruptura actual y abriría la puerta a un escenario correctivo más amplio hacia el soporte de rango en los 28.864,57 puntos.


