Caterpillar (NYSE: CAT) sorprendió al mercado con unos resultados trimestrales muy por encima de lo esperado, mostrando cómo la expansión de la inteligencia artificial está generando oportunidades más allá del sector tecnológico.
La compañía cerró la sesión del 4 de agosto en torno a los 923 dólares, mientras que en el premarket el precio se sitúa alrededor de los 884,02 dólares, tras la fuerte reacción inicial del mercado después de la presentación de resultados.
El fabricante estadounidense de maquinaria pesada reportó un beneficio ajustado de 8,17 dólares por acción, frente a los 6,20 dólares esperados por el consenso, mientras que los ingresos alcanzaron un récord de 20.540 millones de dólares. Además, la cartera de pedidos aumentó hasta los 72.100 millones de dólares, reforzando la visibilidad de crecimiento para los próximos trimestres.
La división de construcción fue uno de los principales motores del crecimiento, con un incremento del 35%, mientras que la actividad en Norteamérica se elevó cerca de un 50%, impulsada por la inversión en infraestructuras.
La maquinaria detrás de la expansión de la IA
Aunque Caterpillar no forma parte del grupo habitual de compañías asociadas a la inteligencia artificial, la empresa se está beneficiando del intenso ciclo de inversión necesario para construir nuevos centros de datos.
La expansión de esta industria requiere grandes proyectos de construcción, movimiento de tierras, generación de energía y equipos especializados, ámbitos en los que Caterpillar mantiene una posición relevante. De este modo, la compañía se convierte en un proveedor indirecto de la infraestructura física que sostiene el crecimiento de la IA.
Este escenario está cambiando la percepción del mercado sobre Caterpillar, tradicionalmente considerada una compañía cíclica vinculada a la construcción y las materias primas. Los inversores están comenzando a reconocer el potencial de crecimiento adicional que surge de la inversión relacionada con la tecnología.
Análisis técnico: recuperación tras la corrección de julio
Desde una perspectiva técnica, Caterpillar mantiene una tendencia alcista de largo plazo, mientras que en el corto plazo intenta consolidar una recuperación tras una fuerte corrección durante julio.
La acción alcanzó un máximo mensual de 1.073,46 dólares antes de iniciar un descenso que llevó el precio hasta mínimos de 776 dólares a finales de mes, lo que representa una corrección de casi el 28%. En las últimas sesiones, el valor ha recuperado terreno, apoyado por la mejora del sentimiento tras la publicación de resultados.
El RSI se sitúa en 48,36 puntos, recuperándose desde niveles de fuerte sobreventa, aunque todavía no ha confirmado una fase de impulso comprador sólido. Por su parte, el MACD permanece en territorio negativo, aunque muestra una mejora gradual, con el histograma reduciendo su valor negativo, lo que indica una disminución de la presión vendedora.
La zona de los 880-900 dólares será clave para determinar si la recuperación puede extenderse. Una consolidación por encima de este rango podría respaldar nuevas subidas, mientras que una pérdida de los mínimos recientes traería consigo una renovada presión sobre el valor.


