BMW (ETR:BMW) ha presentado un plan de reestructuración que contempla la eliminación de alrededor de 100 puestos de alta dirección, apoyándose en inteligencia artificial para llevar a cabo el ajuste antes de mediados de 2027. El fabricante cuenta actualmente con unos 65 vicepresidentes senior que reportan directamente al consejo de dirección, además de otro nivel inferior de aproximadamente 400 puestos directivos, sobre el que recaerá buena parte del recorte. Este movimiento se suma a los 8.000 empleos administrativos ya anunciados en Alemania el pasado julio y representa alrededor del 5% de la plantilla global del grupo.
El consejero delegado, Milan Nedeljkovic, ha evitado describir el plan como un simple ejercicio de reducción de costes: la inteligencia artificial se integrará en el desarrollo de producto, la fabricación, las compras y las ventas, con el objetivo de automatizar tareas rutinarias y agilizar la toma de decisiones. BMW ha fijado un objetivo de margen EBIT de entre el 3% y el 5% en su negocio de automoción para 2028, frente al actual 2,3%-3,6%, con la vista puesta en recuperar el rango histórico del 8%-10% a comienzos de la próxima década. El plan incluye dos nuevos modelos y el refuerzo de la producción local en China y Estados Unidos. BMW se une así a Volkswagen y Mercedes-Benz en los recortes de plantilla que atraviesa el sector alemán, golpeado por la debilidad de la demanda en China y la presión arancelaria estadounidense.
Análisis fundamental
El deterioro del margen operativo —desde los niveles históricos de dos dígitos hasta el actual 2,3%-3,6%— ha sido el principal catalizador de la corrección del valor, agravado por la desaceleración de la demanda en China, su mercado individual más importante. El plan combina una reducción estructural de costes mediante IA, una renovación de la gama de modelos y una fabricación más regionalizada para reducir la exposición a los aranceles. El objetivo de margen del 8%-10% para el inicio de la próxima década situaría de nuevo a BMW en línea con los niveles históricos del segmento premium, aunque el horizonte plurianual deja al valor expuesto a nueva volatilidad si la ejecución se retrasa o China no logra estabilizarse antes.
Análisis técnico
La acción cotiza en torno a los 55,3 euros en la sesión europea de mediodía, tras haber tocado un mínimo de 52,25 euros dos sesiones atrás, y permanece muy por debajo del máximo anual de 97,81 euros marcado a comienzos de año. Las medias móviles confirman la continuidad de la tendencia bajista anual. El RSI muestra un tímido rebote desde niveles de sobreventa extrema, situándose en el 33,81%, señal de que el impulso vendedor podría estar perdiendo fuerza en el corto plazo, sin que esto confirme todavía un giro de tendencia. El MACD se mantiene bajista, con el histograma en terreno negativo pero en contracción positiva, otro indicio de que la presión vendedora se está moderando, más que una señal de cambio de sesgo de fondo.
Con el valor cayendo más de un 40% desde los máximos de enero, el actual rebote debe leerse con cautela: la estructura técnica sigue siendo bajista, y solo una recuperación sostenida por encima de las medias móviles de medio plazo devolvería credibilidad a un cambio de tendencia.


