Barrick Mining vuelve a estar en el foco de los inversores al avanzar en su plan para sacar a bolsa una participación minoritaria de sus activos de oro en Norteamérica. La compañía prevé colocar entre el 10% y el 15% del negocio, una operación que podría completarse antes de finales de 2026 e incluiría participaciones en Nevada Gold Mines, Pueblo Viejo y Fourmile. El acuerdo alcanzado recientemente con Newmont, que incluye un pago de 1.950 millones de dólares a Barrick, ha despejado el camino para la operación.
El movimiento llega en un momento especialmente favorable para el oro. El metal rebota hasta los 4.408,34 dólares por onza durante las primeras horas de la sesión europea, manteniendo intacto el rango entre 4.600 y 3.882 dólares. El Point of Control se sitúa en 4.025,95 dólares, una referencia que sigue siendo relevante mientras el precio consolida.
Análisis del ticker: GOLD
Desde una perspectiva técnica, la estructura bajista subyacente comienza a perder fuerza. La media móvil de 50 sesiones se mantiene por debajo de la de 200 sesiones, pero la media móvil de 100 sesiones ya ha superado a la de 200, mientras que el MACD continúa recuperándose y mantiene un histograma positivo. El RSI se sitúa en el 67,60%, acercándose a niveles de sobrecompra.
Si el oro logra romper con fuerza por encima de la zona actual, los próximos objetivos de precio serían 4.773,77 y 4.891,40 dólares. Por el contrario, una pérdida de impulso podría devolver al metal hacia el POC en 4.025,95 dólares.
Este entorno beneficia directamente a los productores. Barrick reportó un beneficio neto de 1.220 millones de dólares en el segundo trimestre, frente a los 811 millones del año anterior, impulsado por el fuerte precio del oro. Sin embargo, la acción cayó alrededor de un 8% tras la publicación de los resultados, debido al aumento de los costes: el coste de las ventas de oro se incrementó un 20% hasta los 1.993 dólares por onza, mientras que el coste total de mantenimiento (AISC, por sus siglas en inglés) subió un 11% hasta los 1.866 dólares.
La reacción del mercado resulta especialmente significativa. Mientras el oro se mantiene cerca de los 4.400 dólares, Barrick cotiza en torno a los 40 dólares por acción, frente a un máximo de 52 semanas de 54,69 dólares. El mercado parece estar señalando que un precio elevado del oro no elimina los riesgos específicos de la compañía.
La próxima salida a bolsa añade otra variable a la ecuación. Para Barrick, separar una participación en sus activos de Norteamérica podría permitir liberar valor y captar capital, pero algunos inversores cuestionan la decisión de vender parte de activos especialmente atractivos precisamente cuando el oro cotiza en niveles históricamente altos. La transacción también reducirá, aunque de forma parcial, la exposición directa de los accionistas actuales a estos activos.
La clave para Barrick ahora será demostrar que la reestructuración puede generar valor sin sacrificar el potencial de sus mejores activos. Mientras tanto, la evolución del oro seguirá siendo el principal catalizador: una ruptura por encima de 4.600 dólares reforzaría el escenario alcista para el sector, mientras que un retorno hacia 4.025,95 dólares podría volver a poner el foco en los costes y en la valoración de las mineras.


